Valores, principios y derechos

Valores, principios y derechos

La dignidad de la persona: Reconocimiento y valoración integral de todos los individuos por el hecho de ser persona humana. Todos, sean de distinto sexo, edad, etnia, condición socio económica y cultural, tienen una misma dignidad inalienable.

La libertad: Es una característica de toda persona humana que la trae consigo al momento de nacer. Ella le permite optar o elegir, tomar decisiones, definir su vida personal y social. La libertad es inherente a nosotros mismos.

La igualdad: Es un valor que reconocemos a todas las personas humanas por igual. Todos nacemos iguales en derechos y dignidad.

La igualdad es un concepto según el cual todas las personas tienen los mismos derechos, independientemente de su edad, género, orientación sexual, religión o convicciones, origen racial o étnico, etc.

Los derechos humanos se refieren tanto a las condiciones que permiten a las personas desarrollar todo su potencial y relacionarse con los demás, como al establecimiento de las responsabilidades de los Estados Nación hacia las personas.

El concepto de «derechos culturales» afecta en general a cuestiones de «identidad», que incluyen la lengua y todas sus implicaciones, la pertenencia a grupos, comunidades o pueblos, así como asuntos de patrimonio.

En general, los derechos sociales y económicos se refieren a las condiciones necesarias para el pleno desarrollo de las personas y para que estas tengan un nivel de vida adecuado. Estos derechos, que a menudo se denominan derechos humanos «de segunda generación», son mucho más difíciles de aplicar, porque se considera que dependen de los recursos disponibles. Incluyen, por ejemplo, el derecho a trabajar, a la educación, al ocio y a disponer de un nivel de vida adecuado.

Respeto, promoción y garantía de los derechos humanos: El Estado está obligado al respeto de los derechos de las personas, a promoverlos y garantizarlos a través de normas jurídicas y mecanismos eficaces ante un Poder Judicial independiente. Los ciudadanos tienen, por su parte, la responsabilidad de valorar, respetar y promover los derechos de sus semejantes en el medio social que se desarrollan.

La participación garantiza que cada persona pueda ocupar su lugar en la sociedad y contribuir al desarrollo de esta, independientemente del nivel de que se trate. La participación es un elemento fundamental para la estabilidad democrática, que implica a las personas en los procesos de decisión pública (uno de los derechos básicos de la persona).

La solidaridad está asociada de muchas maneras con la capacidad de las personas para salir de sí mismas y reconocer y actuar en aras de la promoción de los derechos de los demás.

Los derechos civiles y políticos son por lo general las libertades y los derechos que tienen las personas y que el Estado se compromete a respetar. Estos derechos que, a menudo, se consideran la «primera generación» de derechos humanos, incluyen el derecho a la libertad y seguridad personales, el derecho a un juicio justo, el derecho a la presunción de inocencia, el derecho al matrimonio y el derecho a participar en la vida pública.